|
|
|
EPISODIOS
CAUDETANOS
El origen de estas Fiestas parte de la devoción de los caudetanos hacia la
Virgen de Gracia, su patrona, desde tiempos inmemoriales. Esto tiene su reflejo
en una obra escrita a finales del siglo XVI, aproximadamente, cuando el médico
D. Juan Bautista de Almazán escribe "Los Autos de la Historia de Nuestra Señora
de Gracia" o "Comedia Poética", verdadero precedente de los actuales "Episodios
Caudetanos", que los dias 7 , 8 y 9 de septiembre se representan en la Plaza de
la Iglesia, y que constituyen uno de los actos mas representativos y brillantes
de nuestra Fiesta.
La mencionada "Comedia Poética" consta de dos nucleos
principales: uno con el enterramiento de las imágenes de la Virgen de Gracia y
San Blas, y el otro con el hallazgo y desenterramiento de dichas imágenes.
Posteriormente, esta obra fue la base para "El Lucero de Caudete", donde se
intercalan nuevas escenas y, a su vez, ya en 1854, se escriben los "Episodios
Caudetanos", donde se narran los mencionados acontecimientos con las imágenes de
la Virgen y San Blas, además de la invasión árabe, la reconquista cristiana y la
expulsión de los moros.
La representación de estos "Episodios Caudetanos", uno de los ejes centrales de
nuestras Fiestas, se hace en la plaza de la Iglesia, donde se monta el castillo
de madera que sirve de escenario a la obra (castillo digno de contemplarse, por
cierto). Los actores, muchos de ellos veteranos que representan año tras año el
mismo o diferentes papeles, se entregan y emocionan de tal forma en su papel,
que logran que el público vibre con ellos. Estas representaciones se celebran
los dias 7 de septiembre, con la invasión de Caudete por Tarik, el 8, con la
reconquista de Caudete por parte de las tropas de Jaime I, al mando de D. Artal,
y el 9, donde tiene lugar la expulsión de los moros y el hallazgo de las
imágenes.
Cabe destacar que desde 1617 hasta 1625 esta representación se
hacía los días 5 y 6 de agosto, pero ya en 1626 pasó a realizarse los días 8 y 9
de septiembre. La organización de estas fiestas patronales recayó en la
Mayordomía de la Virgen de Gracia hasta mediados del siglo XX, momento en el
cual las Comparsas de Moros y Cristianos cobraron mayor protagonismo y se
encargaron de esta función en colaboración con el Ayuntamiento y la citada
Mayordomía. En el año 1977 se creó la Asociación de Comparsas.
|